La guerra
Me sudaban las manos,. Era la primera vez que hacía esto. Me
armé con el palo de pinchos ya teñido de rojo y me preparé para usarlo. Di un
paso al frente con los demás guerreros, que iban armándose para adentrarse en
sus respectivas zonas de exterminación. Algunos más veteranos, otros más
novatos. Todos en el mismo infierno. Me acerqué a la víctima que estaba en la
silla en medio de la sala. Me daba pena en verdad, hacerle esto a una persona,
pero estaba listo, llevaba mucho tiempo preparándome mental y físicamente para este momento. No había vuelta atrás. Una
gota de sudor bajó desde mi frente y me siguió bajando por el cuello.
Me acerqué a la víctima.
-¿Quieres salir conmigo?-le dije, presentándole una rosa.
Alejandro Fearnley, 2ºB
Métodos extremos
Llevaba horas peleando contra él. Tenía los dedos rojos y
agarrotados. Miré a mi oponente y levanté el cuchillo. Lo hundí en él y empezó
a salir un líquido rojo y espeso. Sonreí triunfante.
-¡Mamá, ya he abierto el kétchup!
Bahía Chico, 2ºB
De caza
Sally siempre observaba al ratón, quería atraparlo como fuera.
No sabía si darle un zarpazo o qué hacer, pero quería atraparlo. A veces lo
veía pasar corriendo, entonces le entraban
unas ganas locas de ir a por él, pero se contenía, tenía que esperar al momento
exacto para cazarlo.
Un día, lo vio
despistado y se dijo: “esta es mi oportunidad”. Segura de si misma, Sally fue a por él y … ¡CATAPLAF! Lo cazó de un
zarpazo.
Sally le dijo a Juan que lo sentía por haberle dado en la
mano, pero que no paraba de mover el ratón de un lado para otro y la estaba
poniendo muy nerviosa.
Daniel Montes, 2ºB
El alma de la fiesta
Ella era el alma de la fiesta. Asistía a todas y siempre alborotaba. A pesar de que era bastante simpática, a la gente solía incomodarle su presencia, hecho que no entendía y que la apenaba. Odiaba cuando las personas se ponían nerviosas y empezaban a gritarle. Pero lo que más le molestaba era que siempre la criticaban con el mismo insulto: "¡Fantasma!"
Valerie Cueto Erichsen, 2º B
Al Circo
Al Circo
Me desperté como un día cualquiera, el mono estaba
sucio, entonces lo lave antes de ir a trabajar.
Llegué y no había aparcamiento , dejé el mono en el
coche, aparqué en doble fila y le dije a mi jefe que iba a llegar un poco tarde
a la actuación del chimpancé.
Pablo Armario Gil 4ºD
Fría mirada de hierro
Ella me está mirando. Estoy seguro, jamás confundiría su mirada, su fría
mirada de hierro, penetrando mi cráneo como una lobotomía. Sé que me quiere, si
no ¿Cómo podría mirarme así? Nunca me había atrevido a acercarme a ella, pero
esta vez no hay tiempo para preámbulos, debo hacerlo, los dos lo deseamos, lo
sé.
Me acerco a ella y poso mi mano en su frío cuerpo, deslizo mis manos a
través de ella, con la delicadeza de un ladrón silencioso, hasta que coloco mis
labios contra su fría boca, y, entonces, sin dudar un segundo, aprieto el
gatillo.
Nacho García López-Camacho, 4º C
San Valentín solitario
Me llené de Valor
y me empaché.
Laura Berenguer, 2ºB